No hubo azar ni coincidencias. Los ladrones que le robaron el Renault Mégane a María Milagro Gálvez Palermo manejaban datos del Registro Nacional de Propiedad Automotor con cierta comodidad. Así, lograron que el vehículo hallado en Salta, en el que iban dos policías tucumanos, estuviera casi en condiciones óptimas para circular, pese a ser "mellizo" de un rodado de la misma marca y modelo radicado en Capital Federal. "Cuando ingresamos los números de chasis y motor del Mégane al programa de verificación, no había pedido de secuestro. Además, el sistema decía que la propietaria residía en una zona bancaria del centro de San Miguel de Tucumán, cuando en realidad vive en Banda del Río Salí", dijo el oficial Fortunato Coria, miembro de la Brigada de Investigaciones de la localidad salteña de Metán.

Allí fue donde arrestaron, la madrugada del 6 de mayo, a los agentes Ernesto Maldonado y Gabriel Luna, ambos de Patrulla Motorizada. Fueron interceptados cuando iban a bordo del Mégane gris verdoso de vidrios polarizados. Ambos llevaban pistolas en su poder y sus equipos de radio sintonizados con la frecuencia de la Policía, a pesar de no ser handies oficiales. Como no estaban de servicio y no portaban sus credenciales, la comisión de la Brigada los arrestó. La Justicia de esa provincia les imputó el delito de tenencia ilegal de arma de fuego. Además, dispuso el secuestro del Mégane para averiguar su procedencia. Así fue como se comenzó a desandar el camino que hicieron los ladrones del auto. Se cree que son parte de la banda conocida como "Los 30 de Villa Muñecas", que estaría compuesta por varios policías.

La madrugada del 8 de abril, a Gálvez Palermo le robaron su Renault Mégane, dominio HAQ-686. Cuando la docente estaba por abrir el portón de su casa, en Banda del Río Salí, fue abordada por un delincuente armado que había bajado de un auto gris. La mujer se fue corriendo, y los delincuentes se llevaron su vehículo, en el que había $ 1.500 y una notebook. Ese fue el auto que se secuestró en Salta. Una de las cosas más llamativas del caso es que el rodado no tenía pedido de secuestro en el sistema nacional de verificación, según los investigadores de Salta.

Los primeros en intervenir en el caso fueron los policías de la comisaría jurisdiccional del robo, en Banda del Río Salí. "Desde acá se irradió la circular 18/2010; el sumario es 430/58; salió de la Brigada Este el día 9 de abril. Se hizo la circular en tiempo y forma", aseguró el comisario Hugo Ponce, jefe de esa dependencia.

Poco después del hecho, la sección Sustracción de Automotores de la Dirección de Investigaciones solicitó el expediente y realizó un allanamiento, que dio negativo. "Nosotros teníamos constancia del hecho en nuestro libro, y fuimos quienes les avisamos a los policías de Salta que el Mégane había sido robado", aseguró el comisario Jorge Pereyra, jefe de esa área. Fuentes del D3, departamento policial encargado de certificar la situación legal de un rodado, indicaron que nadie de la fuerza había chequeado el status del Mégane. "Eso puede revisarse en el historial del programa. Nadie había ingresado el dominio de ese auto", explicó un informante. Así, para la fiscala Teresita Marnero (secretaría de Eduardo Aguilera) será muy difícil determinar entonces por qué el rodado no figuraba como robado, tal como afirman los policías de la provincia vecina. "Hay que ver si hubo alguna adulteración en el sistema o no se cargó la información por una negligencia", explicó una fuente judicial.

A casi un mes del robo, cuando Maldonado y Luna fueron interceptados en Salta, el auto ya era "mellizo". Tenía la patente GBC-650, propiedad de César Cabral, oriundo de Buenos Aires. Ese dominio, justamente, corresponde a un Renault Mégane modelo 2009; el de Gálvez Palermo fue fabricado un año antes.

El boleto
Los investigadores saben que ese dato no es fortuito. "Estaba preparado para superar casi cualquier control, pues ese dominio tampoco tenía pedido de secuestro", explicaron. Maldonado dijo ser dueño del auto. Sin embargo, solamente tiene en su poder un boleto de compra-venta labrado sobre un formulario, a mano alzada. El agente declaró ante Marnero que lo había comprado de buena fe a un hombre de tonada porteña que se había presentado en el parque 9 de Julio. ¿El nombre del vendedor? César Cabral. LA GACETA se comunicó telefónicamente con el edificio donde había fijado su lugar de residencia Cabral. "El señor ya no vive acá", dijo el portero del lugar, donde funcionan oficinas de la Fuerza Aérea Argentina. El encargado no pudo decir si ese hombre era dueño de un Renault Mégane.

Datos falsos
"Hay algo raro detrás de todo esto. Puede ser la punta de un ovillo. Vamos a ir con cuidado", afirmó un investigador en los pasillos de Tribunales. Los datos que vienen desde Salta generan bastante confusión.

Fuentes del D3 dijeron que el programa de verificación que se usa en Tucumán no permite identificar al dueño de un auto mediante datos como el número de chasis y de motor. "Solamente se puede hacer con el dominio", indicaron. En cambio, los policías de Salta afirman que pueden usar cualquier dato par saber a quién le pertenece un rodado. Incluso, fue así que descubrieron que el Mégane le pertenecía a Gálvez Palermo. Como el rodado no tenía pedido de secuestro, una comisión de esa provincia viajó luego del arresto de Luna y Maldonado a Tucumán en busca de la dueña. Pero la dirección que figuraba en la base de datos no era correcta y volvieron del viaje con las manos vacías. "Tuvimos que hacer varias consultas para saber lo que había pasado. La verdad, nos sorprendimos mucho", afirmaron, vía telefónica, investigadores de Salta. Ante esto, nadie descarta que se esté investigando una red muy aceitada de robo de vehículos que, incluso, puede tener vinculaciones con personal policial de la bonaerense.

Una de las medidas clave en el marco de la causa tendrá lugar el martes a las 11, en la fiscalía III. Ese día, a esa hora, está citada la docente que sufrió el asalto, quien ya aportó datos para que especialistas dibujen un identikit y allí se verá si reconoce a alguno de los policías.